miércoles, 1 de febrero de 2023

RESEÑA 2

 TOGO (2019)

El verdadero héroe de Alaska



Existe un regla en Hollywood las películas con niños o animales protagonistas no fallan.
Pues Togo no es la excepción estrenada en la plataforma oficial de Disney el 20 de diciembre de 2019 la película hace referencia y justicia al considerado verdadero héroe de la Carrera del suero a Nome de 1925. 
Antes de meternos de lleno con la reseña de esta genial película vamos a poner los hechos en contexto.

En diciembre de 1924, Curtis Welch, el único médico de Nome y su zona de adyacencia (un pueblo de menos de 2.000 habitantes a unos 2º al sur del círculo polar ártico), hubo de tratar varios casos de lo que diagnosticó como amigdalitis, pero comenzó a sospechar que se trataba de difteria cuando murieron cuatro niños. A mediados de enero de 1925 diagnosticó el primer caso de difteria: un niño de tres años que murió sólo dos semanas después de presentar los primeros síntomas. Aunque varios meses antes​ se  había pedido más antitoxina diftérica después de descubrir que toda la provisión del hospital Maynard Columbus había caducado, no contaba con ella porque el envío no pudo llegar antes de que cerrara el puerto por el invierno. 
Así el 21 de enero, cuando una niña de siete años presentó los mismos síntomas, intentó administrarle parte de la antitoxina caducada, pero esta ya no causaba efecto y la niña murió unas horas más tarde.
Ante la inminente epidemia, el consejo municipal decretó la cuarentena y al día siguiente (22 de enero de 1925) Welch envió un telegrama a Washington D.C. solicitando 1 millón de unidades de antitoxina diftérica al Servicio de Salud Pública ya que sin ella se esperaba que en una población de 10.000 personas, como Nome y su región, la tasa de mortalidad llegara a cerca del 100%.
El Servicio de Salud Pública localizó 1.100.000 unidades en hospitales de la Costa Oeste que se podían enviar a Seattle y de allí a Alaska, pero que no podían llegar a Nome antes de mediados de febrero. 
El 26 de enero se descubrieron 300 mil unidades de suero en Anchorage, que si bien no eran suficientes para vencer la epidemia, podían contenerla hasta que llegara el envío más grande. 
Se pusieron entre algodones, se envolvieron en frascos de vidrio, se depositaron en un cilindro metálico y llegaron por tren a Nenana el 27 de enero, pero quedaba el problema de cómo hacerlas llegar a Nome  a 1.085 km.

Ahora si vamos con lo que nos convoca 
Togo no es la típica película de mascotas que nos cuentan normalmente los estudios de cine no señor, es una aventura épica que cuenta la vida de un pequeño cachorro de Husky Siberiano.
El actor principal en esta historia es el perro por tanto hablemos de la impecable actuación de Willem Dafoe como su dueño el "musher" o guia de trineos Leonhard Seppala noruego, y su esposa parte importante en la sobrevivencia de togo de cachorro y su crianza los primeros meses Constance Seppala interpretada en gran forma por Julianne Nicholson
Willem Dafoe como Leonhard Seppala y Julianne Nicholson como Constance


Togo era hijo de otro gran perro de Seppala, Suggen por años líder de sus equipos de trineo, pero este cachorrito no parecía tener el potencial al contrario era el mas pequeño de su camada, el mas debil y el mas enfermo de ahí los cuidados y el trato tan cariñoso que la esposa de Seppala le tuvo, ademas ni siquiera era un perro bonito su pelaje entre marrón, y gris hacía verlo como si estuviera siempre sucio
Togo cachorro


A los meses ya recuperado el pequeño dio pruebas de ser un futuro delincuente canino, demasiado enérgico, audaz, ruidoso, travieso y dificil, todo lo opuesto a lo que un perro de trineo debía ser para poder ser entrenado y como no dejaba tranquilos al resto de sus perros el noruego lo regaló como mascota.


Togo poniendo cara de "Togo"



Sin embargo y tras una semana el cachorro no soportó y luego de atravesar el vidrio de una ventana siguió su olfato y regresó donde Seppala para volver loco de nuevo al hombre, pero la devoción que demostró por volver hizo que su amo ya no intentara regalarlo pero no tuvo mas remedio que encerrarlo en una perrera para que no provocara desastres con los demas
Claro como si una perrera fuera a detenerlo Togo excavó no uno sino una decena de hoyos en la tierra tratando de encontrar el punto mas blando hasta poder salir y lo logró y fue directo tras el trineo, Seppala y los demás perros
Togo incontrolable

La única manera de poder estar tranquilo que el entrenador encontró fue encerrar al cachorro en un granero de herramientas, si claro como si esto pudiera detenerlo
Togo incontenible
Así Togo corrió y llegó donde el trineo volviendo locos a los demás perros de nuevo Seppala tomó al cachorro y vio que estaba lastimado así que lo subió al trineo para regresar pero el pequeño saltó y se fue directo  a la punta de la fila, Seppala lo llevó de nuevo y a ver que podía pasar lo colocó en la linea final y le puso un arnés junto a Sali y el milagro ocurrió se calmó al instante.

Togo haciendo amistad con Sali

Por supuesto que esto fue una sorpresa para Leonhard y mas aún cuando el perrito demostraba que no le tenía ningún miedo al trabajo y corría mas rápido que los demás.
Durante esa jornada Seppala fue moviendo a Togo de fila en fila hasta llegar a la cabeza de líder junto a su perro guía y se dió cuenta que Togo también lo superaba después de tanto años había encontrado un líder nato y ya no lo menospreció mas al contrario se convirtió en el mejor perro líder de trineo de todos los que Seppala había tenido. 
Así tras diversos flashback la película nos lleva al centro de la historia la epidemia de difteria de enero de 1925 y a aquellas dosis de antitoxina que por tren habían llegado a Nenana, existía la pequeña posibilidad de un vuelo pero las temperaturas estaban superando los récords de congelación nunca vistos en 20 años y hacían imposible el trayecto lo mismo que desde el Mar de Bering al otro lado ya que estaba congelado.
Así la junta de salud no tuvo mas remedio que autorizar el proyecto mas arriesgado de todos pero el único viable una posta de trineos que llevara el preciado cargamento lo mas rápido posible desde Nenana hasta Nome tal como se hacía con el correo, así las dosis se pusieron entre algodones, se envolvieron en frascos de vidrio, se depositaron en un cilindro metálico y esperaban un viaje que no podía demorar mas de 6 a 7 días pero que en la realidad y sin el apuro de la epidemia habría tardado unas 25 jornadas dadas las pocas horas de luz natural.
La ruta, que totalizaba 1.085 km de recorrido, debía cruzar las tierras yermas del interior siguiendo el cauce del río Tanana a lo largo de 220 km, hasta llegar al pueblo homónimo en el cruce con el río Yukón, y que luego seguía a este por 370 km, hasta Kaltag. La ruta luego pasaba 140 km al oeste por el embarcadero de Kaltag hasta Unalakleet, en la bahía de Norton Sound. Luego, en dirección noroeste, seguía un tramo de 335 km que rodeaba la costa sur de la península de Seward, sin ningún amparo contra los vientos y tormentas de nieve, que incluía una etapa de 68 km a través de los hielos inestables del mar de Bering.
La Oficina Postal convocó a los mejores mushers y perros de trineo del interior, que debían viajar día y noche para que el suero, el noruego Leonhard Seppala, fue elegido para el tramo mas largo y peligroso ya que había logrado la hazaña sin precedentes de ir de Nome a Nulato en cuatro días y había ganado la carrera All–Alaska Sweepstakes tres veces, además de contar con su ya legendario perro líder de 12 años, Togo, famoso en aquellos rumbos por su liderazgo, inteligencia y capacidad para detectar el peligro.​
Foto real de Seppala y Togo


Aquí voy  a hacer un nuevo salto a los hechos ocurridos para poner en contexto la continuidad de la película 
La Gran carrera de la misericordia fue el nombre que se le dió por los medios, el primero de la posta fue "Wild Bill" Shannon, quien recibió el paquete de suero (9,1 kg) en la estación de tren de Nenana la noche del 27 de enero de 1925. 
A pesar de una temperatura de –46 °C, Shannon partió inmediatamente con su equipo de 11 perros novatos, guiados por Blackie ,la temperatura comenzó a bajar y el equipo se vio obligado a dirigirse por el hielo del río, ya que el paso de unos caballos había destruido el camino. 
Wild Bill Shannon and Blackie(izq.)

A pesar de correr junto al trineo para mantenerse caliente, Shannon sufrió hipotermia antes de llegar a Minto a las 3 de la mañana, con parte de su cara congelada, cuando la temperatura alcanzaba los –52 °C, después de calentar el suero en el fuego y descansar cuatro horas, desenganchó tres perros y partió con los 8 restantes. Los tres perros murieron poco después de que Shannon regresara por ellos, y también puede haber perecido un cuarto.

Él y su equipo llegaron en mal estado a Tolovana a las 11 de la mañana y entregó la posta al mitad atapasco Edgar Kalland, quien después de calentar el suero tomó camino por el bosque, la temperatura había subido a –49 °C, y al menos un informe afirma que el propietario de la siguiente estación, en Manley Hot Springs, tuvo que verter agua sobre las manos de Kalland para que pudiera despegarlas del manubrio, cuando llegó a las 4 de la tarde.
Edgard Kalland

Mientras tanto, el 29 de enero se diagnosticaban dos nuevos casos de difteria, ya que la falta de buenos instrumentos de diagnóstico y el contagio de la cepa hacían ineficaz la cuarentena. 
La crisis había llegado a las portadas de los diarios de San Francisco, Cleveland, Washington D. C., Chicago, Filadelfia y Nueva York, y la noticia se extendió por todo el país gracias a los aparatos de radio, mientras que el sistema de tormentas de Alaska llegaba a los demás Estados Unidos, provocando récords de temperaturas mínimas en Nueva York y congelando el río Hudson.

El 30 de enero se produjo una nueva muerte, por lo que se renovó la campaña para llevar el suero en avión. Sin bien este proyecto tenía el apoyo del alcalde de Nome, de los diarios de todo el país, de varios departamentos del gabinete presidencial y del explorador Roald Amundsen, era rechazado por los pilotos experimentados y la Marina, en respuesta, el gobernador Bone autorizó más mushers para la etapa de Seppala, a propósito de acelerar los relevos y portar la carga sin descanso. 
Mark Summers reorganizó el sistema de postas para el último tramo, incluyendo al compatriota de Seppala, Gunnar Kaasen, cuyo equipo de perros era liderado por Balto.
Gunnar Kaasen y Balto

Desde Manley Hot Springs, el suero se fue pasando entre atapascos hasta que George Nollner se lo entregó a Charlie Evans en Bishop Mountain a las 3 de la mañana del 30 de enero. 
La temperatura había subido ligeramente, pero pronto volvió a descender a –52 °C. Evans se encomendó a la habilidad de sus perros líderes cuando debió pasar a través de la niebla helada donde el río Koyukuk había roto el hielo, pero olvidó proteger las ingles de sus dos perros mestizos de pelo corto con pieles de conejo. Ambos se bloquearon por la congelación y Evans tuvo que tomar el lugar de estos. Cuando llegó a las 10 de la mañana, ambos perros estaban muertos. Tommy Patsy tomó la posta y partió en media hora.

Después, el suero cruzó el embarcadero de Kaltag en manos de Jack «Jackscrew» Nicolai y del nativo Victor Anagick, quien se lo entregó a otro nativo, Myles Gonangnan, en las costas de Norton Sound, en Unalakleet, a las 5 de la mañana del 31 de enero, este vio que se avecinaba una tormenta y decidió no tomar el atajo a través del hielo del Sound, partió a las 5:30 de la mañana, y cuando cruzaba las colinas "era tal la turbulencia de los remolinos de nieve que giraban entre las patas de los perros y por debajo de sus vientres, que parecíamos estar en medio de un río"​ según su relato. 
Las condiciones de visibilidad mejoraron cuando llegó a la orilla, pero los vientos huracanados hicieron descender la sensación térmica a –57 °C. Llegó a Shaktoolik a las 3 de la tarde y aunque Seppala no estaba allí, Henry Ivanoff estaba esperando por si acaso.

El 30 de enero, los casos de difteria llegaban a 27. 
Según un periodista de Nome: "Toda la esperanza está en los perros en especial Togo y sus heroicos conductores en especial ese noruego Seppala(…) Nome parece un pueblo fantasma"
Nome 

Muy bien espero no aburrirlos pero en este caso los hechos, tienen mucho que ver con la película ya que esta basada en un evento real.
Aquí es donde Seppala  y sus perros liderados por Togo toman la posta y ​debían cubrir el tramo más largo y peligroso, el atajo a través de Norton Sound —una bahía que se congela en invierno—, por el que se podía ahorrar un día de viaje, pero esta plagado de vientos intensos y témpanos afilados y muy inestables, todos en el pueblo sabían que el único capaz de realizar esa tarea era él y su perro Togo con sus especiales instintos para leer el terreno y el peligro delante de sus patas, pero recordemos que Togo ya tenía 12 años
Pero el hielo era inestable y se podía quebrar debajo del conductor y su equipo, y había que pasar por ásperas colinas de nieve o por capas de hielo pulido por el viento, donde los perros apenas podían encontrar un punto de apoyo. Si el viento soplaba del este, podía alcanzar velocidades de hasta 110 km/h, volcar los trineos, sacar a los perros de su rumbo y causar una sensación térmica de –73 °C. Seppala se había visto obligado a tomar el atajo varias veces, mientras que un musher con menos experiencia tenía más probabilidades de perder la vida, la de sus perros y también el suero. 
Togo iba a guiar a su equipo a lo largo de 563 km.
Togo al frente liderando

Seppala y su equipo viajaron 146 km desde Nome a Shaktoolik, del 27 al 31 de enero, con la tormenta pisándole los talones. 

La temperatura en Nome era relativamente cálida (–29 °C), pero se estimó que en Shaktoolik hacía –34 °C, y la fuerza del vendaval provocaba una sensación térmica de –65 °C. Seppala, que no estaba al tanto de las modificaciones ordenadas por el gobernador, ya que los sistemas de teléfono y telégrafo no llegaban a los pequeños caseríos por donde pasaba y no había manera de decirle que esperara en Shaktoolik, creía que todavía le quedaba por recorrer más de 160 km. 

Estaba tratando de salir de Norton Sound antes de que lo alcanzara la tormenta cuando Ivanoff, que se había cruzado con un reno y estaba embrollado en las afueras de Shaktoolik, le gritó: ¡El suero! ¡El suero! ¡Lo tengo aquí!
El salto de fé para salvar a todos

Cuando el suero pasó a Seppala, la noche estaba cayendo y un poderoso sistema de baja presión se estaba moviendo hacia el camino desde el Golfo de Alaska, pero con la noticia de que la epidemia empeoraba, Seppala decidió enfrentar la tormenta y entró de nuevo en el hielo de Norton Sound. 
La temperatura se estimó en –34 °C, pero la sensación térmica era de –65 °C. Togo guió a su equipo a través de la oscuridad, llegando a la estación de Isaac's Point a las 8 de la tarde. Habían recorrido 135 km en un día, a un promedio de 13 km por hora, pero el equipo apenas tuvo tiempo para descansar y partió a las 2 de la mañana en el punto más álgido de la tormenta.
Togo evita el río

Durante la noche, la temperatura bajó a –40 °C y el viento aumentó la fuerza de la tormenta (al menos hasta 105 km/h). El equipo corrió a través del hielo que empezaba a romperse a lo largo de la línea costera, dejando atrás Norton Sound y volviéndose hacia la costa para enfrentar su último desafío: remontar una cresta de 1.500 m y cruzar la montaña Little McKinley. 

Trepando la montaña
Salvando a su amo de caer







A las 3 de la tarde del 1 de febrero, después de descender la montaña y llegar a la estación de Golovin, Seppala pasó el suero a Charlie Olsen.


Katy Steinmetz escribió en la revista Time que "el perro que hizo la mayor parte del trabajo fue Togo. Su viaje, plagado de tormentas de nieve, fue el más largo en 322 km e incluyó una travesía a través del peligroso Norton Sound, donde salvó a su equipo y piloto en una valiente carrera a través de los témpanos de hielo"

De ahí en mas la película nos lleva a ver la llegada de Balto y Kaasen y como el pueblo logra salvarse,
Seppala tiene la intención de continuar entrenando a sus perros sin Togo (quien se lesionó una pata durante la carrera), pero a pesar de la edad y la lesión, Togo se niega a quedarse confinado en casa y persigue a Seppala, quien lo recibe con los brazos abiertos.

Durante los siguientes dos años, Togo cría cachorros que demuestran ser famosos por derecho propio. Togo finalmente fallece en 1929 y Seppala continúa entrenando perros. Una tarjeta de título al final revela que mientras Balto había recibido una estatua en su honor en Nueva York, Togo es recordado en Alaska por hacer la carrera más larga y por ser el verdadero héroe de Nome, y su descendencia llegó a ser apreciada por los mushers de todo el mundo por sus capacidades de trineo y contribuyó al nacimiento de la raza Seppala Siberiano.

Las imágenes de la filmación son realmente espectaculares, los paisajes congelados imponen respeto y nos dan la idea de lo terrible que debió ser esa hazaña.
La película dura 113 minutos y se pasan volando
Los verdaderos Togo y Seppala

Algunos datos curiosos antes de terminar
El perro que interpreta a Togo es Diesel un descendiente directo de 14ª generación
Uno de los momentos más terroríficos de la película es el segundo cruce del Norton Sound, de regreso a Nome con el suero. 
Seppala y su equipo están cruzando el estrecho cuando se encuentran varados en un témpano de hielo, separados de la costa por una estrecha pero formidable franja de mar. Seppala arroja a Togo a tierra, y el perro de alguna manera logra remolcar el témpano lo suficientemente cerca de la costa para permitir que el resto del equipo lo siga.
Esto está muy cerca de lo que Seppala le dijo al Boston Sunday Post que realmente sucedió, pero Seppala describió aún más peligro. En el relato de Seppala, como se resume en The Cruelest Miles, la cuerda de remolque que conectaba a Togo y el resto del equipo en el témpano se rompió y el extremo de la cuerda cayó al agua. Togo saltó al agua, volvió a salir, se envolvió la cuerda alrededor del cuerpo y tiró.


En 2011 la revista Time nombró a Togo como el animal mas heroico de todos los tiempos.
Ültimo dato el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos señala que en 1960, Seppala dijo: "Nunca tuve un perro mejor que Togo, su resistencia, lealtad e inteligencia no podían mejorarse. Togo fue el mejor perro que jamás haya recorrido el sendero de Alaska".

Le voy a dar 90/100 en mi rarómetro de películas y si bien es una película relativamente nueva como no tuvo estreno en cine(busquen en la plataforma del ratón) es poco conocida al igual que la historia de su protagonista
"Cara de Togo"



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